Huevo de jade

de

Por Francine.     Amanece. Me duele la luz en los ojos, quiero encausar mi voz, darle nombre y sentido a mi necesidad, a este deseo que se agita despierto. Me estremezco con… Sigue leyendo

Arrullo

de

Por Perséfone, no tan punk.     Me gusta ir a dormir y que la lluvia me acompañe. Disfruto el tintineo del agua, el olor a tierra mojada y el aire fresco que… Sigue leyendo

Las olas

de

Por Señorita V.     Leer a Anne Sexton me lleva a ti, a nosotros. No importa el tiempo, ni tampoco importa el espacio. Regresamos a nuestra cama, al deseo perpetuo. Volvemos al… Sigue leyendo

Las lágrimas se vuelven flores

de

Por Nina Vainilla.     Esta noche llueve, afuera de mi casa la hierba florece. Siento entre las sábanas el aire con su olor a tierra mojada penetrando mis sueños. Mi cama es… Sigue leyendo

Estuche de monerías o caja de Pandora

de

Por Madame Lamer.     Aparentabas ser dueña de ti antes de serlo, porque querías gustar. Para ser mujer, delante de los hombres, de los niños que querían ser hombres, debías dividirte en… Sigue leyendo

Fuera de servicio

de

Por Madame Edwarda.   Hay una considerable diferencia entre estar agotado y sentirse cansado. El verbo “estar” denota un estado pasajero (a diferencia del verbo “ser”). El verbo reflexivo sentir-se, denota un estado… Sigue leyendo

Tocar mi sangre

de

Por Tristouse Ballerinette.     Crecí con la idea de que hay que ocultar la sangre menstrual. Nunca vi a mi madre menstruando, es decir, nunca fue claro para mí que ella estuviera… Sigue leyendo

No sólo quiero sexo, también quiero amor

de

Por Nina Vainilla.     Puedo invitarte a mi casa en la primera cita y no por eso como dice mi abuela “matar el misterio”. Tal vez sí, es que hago todo al… Sigue leyendo

La hinchazón ingrávida

de

Por Madame Lamer.   Así como el narrador del principito sólo aprendió a dibujar boas indigestadas de paquidermo, yo de adolescente sólo dibujaba nenas semidesnudas con tetas rebosantes y bocas en forma de flor en… Sigue leyendo

Aprendí a pedir

de

Por Madame Edwarda.     Cada relación ha expandido mi ser. Cada amante ha sido la ocasión para cabalgar mis propios deseos. No he tenido amantes suplentes, sino amores únicos y, con ellos,… Sigue leyendo