Florecer

de

Por Frau Stern.     Hoy no tengo miedo de tocar, hoy me yergo desde el amarillo de las flores y me dejo hacer. Estoy contenta. Me he permitido lo que hacía meses… Sigue leyendo

El interruptor que interrumpe

de

Por Señorita V.     A veces pienso que el deseo (hablo del deseo sexual) tiene un interruptor, una palanca con la que se puede intervenir su flujo natural. Y por “puede” no… Sigue leyendo

Lo impersonal del deseo

de

Por Madame Edwarda Las emociones que callo se depositan en mi garganta Como tensores que empujan y sofocan para abrirse paso. Quiero gritar lo impersonal de tu lujuria Beberlo, digerirlo y vomitar los… Sigue leyendo

Yo

de

Por Tristouse Ballerinette.     La amargada. La adulta. La carnaza sin rostro. La frígida. La madre. La asexual. La cuarentona. La invisible. La maruja. La ignorante. La ama de casa. La insignificante.… Sigue leyendo

Frente al espejo, sin prototipo

de

Por Señorita Cronos.     Se suele decir que las mujeres somos criaturas delicadas y bellas, llenas de virtudes y pureza, ¿hasta qué punto es esto cierto? Hoy en día tener un exceso… Sigue leyendo

Miedo

de

Por Madame Edwarda Esa costumbre tuya de dejar tus cabellos en mi almohada De esparcirlos por la escalera, la sala y la cocina… Como si quisieras dejarme huellas que me lleven siempre a… Sigue leyendo

Tus brazos

de

Tengo una fijación con los brazos en los que se marcan las venas; me excitan. Especialmente los tuyos. No puedo evitar mirarlos y sentir que son ríos penetrando mis ojos, que bajan con… Sigue leyendo

Mujer desierto

de

Por Caperucita, cansada del lobo, del bosque, del cazador, de la abuela y de la caperuza.     Hay períodos en donde siento la lengua entumecida y el alma yerma.  Como si toda… Sigue leyendo

Reflexiones

de

Por Madame Edwarda Tanto le exigí al amor romántico que me convertí en su propia tirana. Me he dicho tantas fantasías en cuanto a él que terminé por no creerle ni quererle. Mi… Sigue leyendo

Vivir haciéndole caso al deseo o hacerle caso al deseo para vivir

de

Por Señorita V.     Ahora mismo me siento deseosa. Siento esa energía que recorre la piel de mis piernas, como el vaivén de las olas del mar. Se acerca a mi vulva… Sigue leyendo