Fantasías de una niña y un hombre

Por Señorita Cronos.

 

 

Lo comenzaré pensándolo, sonriendo. Puedo sentir cómo me sube la presión cuando pienso en él, la respiración se me acelera. Había olvidado cómo se sentía, querer arreglarme sin exagerar; aún no me maquillo pero cada vez escojo más blusas que acentúen mi cintura, pantalones que marquen mis pronunciados muslos y colores más llamativos. Quiero llamar su atención. Y se me resiste. Me coquetea pero se estanca. Anhelo verlo.

Sus brazos no son precisamente de los que me hacen morderme los labios, y a pesar de eso aún busco la manera en la que me vea como mujer porque, sí, es mayor. Se sabe mi nombre y se sonroja, cuando me sonríe me hierve muy rápido la sangre, de seguro piensa que soy muy pequeña porque me pongo nerviosa cuando lo veo. El timbre de su voz es de un grave sensual que me hace quebrar la respiración, quiero que me hable al oído y muerda mi lóbulo, lo quiero ahí, sin playera y mirándome. Quiero verlo sonreír.

señorita cronos

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